La Razón Vallarta

ESTÁ SUCIO EL RÍO CUALE, AUTORIDADES PROMETEN LIMPIARLO ANTE ADVERTENCIA FEDERAL

Puerto Vallarta, joya turística del Pacífico mexicano, enfrenta un desafío ambiental que empaña su imagen y pone en riesgo la salud de sus habitantes y visitantes: el persistente mal olor del río Cuale y la preocupante contaminación de su playa.

Si bien la belleza natural de la región es innegable, la realidad en torno a este cuerpo de agua exige una atención urgente y coordinada. Recientes informes de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) han encendido las alarmas.

En su monitoreo prevacacional de verano 2025, la COFEPRIS catalogó la Playa del Cuale como «no apta para uso recreativo», al detectarse niveles alarmantes de enterococos. Con un registro de 822 NMP/100 mL, la Playa del Cuale superó con creces el límite sanitario establecido (200 NMP/100 mL), indicando una posible y alta contaminación fecal.

Otras playas vallartenses como Mismaloya (497 NMP/100 mL) y Playa Camarones (211 NMP/100 mL) también resultaron afectadas. Este dictamen de la COFEPRIS no es un hecho aislado. Las condiciones que provocan el mal olor en el río Cuale y la consecuente contaminación de la playa son multifactoriales y recurrentes.

Entre los principales factores señalados por la autoridad sanitaria se encuentran los drenajes pluviales, las descargas de aguas residuales (tratadas o no), los asentamientos irregulares y la contaminación por escorrentías. Asimismo, actividades de comercio informal y la alta afluencia de bañistas en temporadas altas, sumadas a una infraestructura de saneamiento y alcantarillado que no siempre es adecuada, agravan la problemática.

La situación es especialmente preocupante justo ahora, en pleno periodo vacacional. A pesar de las advertencias, se ha observado a vacacionistas nadando sin restricciones en las playas contaminadas. Esto, sumado al impacto económico que una «mala imagen» o «mala información» puede generar en un destino que vive del turismo, subraya la urgencia de acciones contundentes.

Las autoridades locales, como SEAPAL Vallarta y la Comisión de Playas Limpias del Ayuntamiento de Puerto Vallarta, han reconocido la gravedad del asunto. Seapal Vallarta anunció que realizará nuevas pruebas de calidad del agua en las playas afectadas, con la esperanza de obtener resultados más favorables tras las recientes labores de limpieza.

Sin embargo, el regidor Christian Omar Bravo Carvajal, presidente de la Comisión de Playas Limpias, ha sido enfático al señalar que, si bien el mar luce limpio a simple vista, «las lluvias arrastran muchos contaminantes desde los ríos, lo que afecta los indicadores». Se han encontrado objetos voluminosos como refrigeradores y sillones en los ríos y arroyos, evidenciando un problema de gestión de residuos que termina inexorablemente en el mar.

Ante este panorama, la corresponsabilidad ciudadana es fundamental. El sector del pequeño comercio, a través de Canacope Servitur, ha instado a la ciudadanía a involucrarse activamente en la limpieza y la concientización.

El río Cuale, más allá de ser un atractivo turístico con su isla y sus puentes, es un ecosistema vital que requiere de un saneamiento integral y sostenido. De lo contrario, el «aroma» a problema ambiental seguirá flotando en el aire, afectando no solo la salud pública y el medio ambiente, sino también la reputación de Puerto Vallarta como un destino de playas limpias y seguras. La solución no es solo un monitoreo constante, sino una inversión robusta en infraestructura y un compromiso colectivo para sanear y proteger nuestros recursos naturales.

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