Una gran sorpresa se llevaron todos en el Malecón hoy cuando la rosca de Reyes que puso el Ayuntamiento resultó ser un pan desabrido y lleno de moscas, al ser instalado a las carreras y con poca supervisión.
Lo que ocurrió, es que por alguna razón, probablemente darle el contrato a una panadería amiga, la rosca se compró en Tepic, y entonces pasó horas transportándose y llegó desinflada a Puerto Vallarta, con otro clima.
La puesta en escena fue un horror: todos llegaron tarde, las mesas mal colocadas, poca gente del Ayuntamiento colocando el pan, el pan mosqueándose y con apariencia abandonada, asímismo, llegó dos horas tarde.
La rosca no pudo verse peor, igual que las calles sobre las que fue colocada: con baches, charcos de aguas negras, y basura acumulada.
Sin embargo, habrá que preguntar cuántos millones de pesos costó esta ocasión la rosca de Reyes del Municipio.
