La conmoción social en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas ha alcanzado un nuevo punto de tensión tras la reciente resolución judicial que dictó un año de prisión preventiva para Erick «N», medida que busca garantizar el desarrollo de las investigaciones por el trágico accidente que le quitó la vida a la joven Clarissa Rodríguez. Ante este escenario, Mariana Guardado, hermana del imputado, decidió romper el silencio familiar que se había mantenido, según detalló que por estricta recomendación de sus abogados, publicando un extenso testimonio donde busca ofrecer una visión más humana de los hechos y frenar lo que describe como un linchamiento mediático sin precedentes en la región.
En su mensaje, Mariana relató con detalle que su hermano no se encontraba en la ciudad por azar, sino que acababa de llegar de Playa del Carmen con la firme ilusión de iniciar una nueva etapa laboral para la cual ya tenía un contrato por firmar, motivado principalmente por el deseo de cuidar a su padre debido a su delicado estado de salud. La joven describió la felicidad que sentía su madre al tener de nuevo a su hijo en casa después de años de distancia, un entorno de esperanza familiar que se quebró súbitamente con la tragedia.
Refiriéndose al profundo impacto social, Mariana expresó su total respeto y condolencias a la familia de Clarissa, señalando el dolor incalculable de una pérdida que no admite justificaciones ni palabras reparadoras, especialmente considerando que el accidente ocurrió apenas un día después de que la joven celebrara su cumpleaños rodeada de sus seres queridos. Sin embargo, la hermana de Erick «N» enfatizó que detrás de la noticia hay seres humanos sufriendo en ambas partes, mencionando que su hermano también resultó herido de gravedad y permaneció inconsciente tras el impacto, lo que añade una capa de complejidad a la tragedia que viven.
Respecto a los señalamientos de evasión, Mariana fue enfática al declarar que Erick nunca estuvo prófugo, sino que desde el primer día estuvo localizable, compareció voluntariamente ante la Fiscalía en tres ocasiones y tomó la decisión personal de no promover amparos legales para enfrentar el proceso de frente y conforme a la ley.
La defensa pública de la familia también se extendió hacia los rumores que circulan en redes sociales sobre supuestas influencias políticas y un alto nivel adquisitivo. Mariana desmintió categóricamente cualquier vínculo de poder, aclarando que la fotografía donde aparece con el presidente municipal de Puerto Vallarta, Luis Ernesto Munguía, fue tomada en un evento cultural donde ella asistió como una invitada más, sin que ello implique una relación personal o beneficio legal.
Asimismo, reveló la vulnerabilidad económica de su familia al mencionar que se vieron obligados a realizar colectas de dinero entre amigos y parientes para poder solventar los gastos médicos de Erick tras el accidente, lo que contradice las versiones de un supuesto favoritismo económico.
En la parte final de su pronunciamiento, denunció el uso de perfiles de Facebook antiguos para difundir fotografías de Erick consumiendo alcohol que datan de hace muchos años, con el fin de deshumanizarlo ante la opinión pública y convertirlo en un «monstruo» antes de que la autoridad competente dicte una sentencia.
Mariana concluyó apelando a la conciencia de la ciudadanía, recordando que nadie está exento de una tragedia irreversible y que el odio digital no repara el daño ni devuelve las vidas afectadas, mientras el proceso legal continúa bajo la estricta vigilancia de las autoridades jaliscienses.
