La Razón Vallarta

VALLARTA PIERDE A OTRO ICONO, EL ESCULTOR DE ARENA

Puerto Vallarta atraviesa uno de sus periodos más oscuros en cuanto a pérdidas culturales se refiere. La muerte del escultor Francisco Javier Calvillo Valdez, confirmada este lunes 26 de enero de 2026, no es un hecho aislado, sino el último eslabón de una cadena de tragedias que, en menos de cuatro meses, ha despojado al Malecón y a la bahía de sus rostros y siluetas más emblemáticos.

La madrugada de hoy se confirmó el deceso de Francisco Calvillo, de 39 años, quien no resistió las quemaduras sufridas tras la explosión de su vivienda en su casa el pasado jueves. Con su partida, el puerto pierde a un maestro de lo efímero, cuyas manos daban forma a la arena, creando postales que miles de turistas se llevaron consigo.

Sin embargo, su muerte resuena con un eco macabro al recordar que no es el único artista de la arena que el destino le ha arrebatado a Vallarta recientemente.

Apenas en noviembre de 2025, la comunidad artística se vistió de luto con el asesinato de Ángel Silva Morán, conocido cariñosamente como «El Arenas» o «Pocho».

Ángel, recordado por locales y visitantes como aquel personaje que, cubierto de un «traje de arena», se mimetizaba con el paisaje en un acto de estatismo impresionante, fue hallado sin vida dentro de un vehículo en la colonia Agua Azul el 14 de noviembre de 2025. A diferencia del accidente de Calvillo, a Ángel se lo llevó la violencia: fue ejecutado a balazos, dejando vacío ese espacio en el Malecón donde su figura parda solía sorprender a los caminantes.

Dos hombres de arena, dos guardianes del arte urbano del puerto, muertos con apenas dos meses de diferencia.

Esta espiral de pérdidas parece haber iniciado en el mar. El 10 de octubre de 2025, la bahía vio desaparecer a otro gigante: el barco pirata Marigalante. La icónica embarcación de madera, réplica de la Santa María y protagonista de los atardeceres vallartenses durante 30 años, sucumbió ante una falla en su sistema de bombas y se hundió frente a las costas.

Aunque no hubo víctimas humanas en ese naufragio, el hundimiento simbolizó el inicio de esta temporada de despedidas forzadas.

Un puerto en duelo

En el lapso de un trimestre (octubre, noviembre y enero), Puerto Vallarta ha visto hundirse su historia naval y morir a dos de sus artistas visuales más reconocibles. Ya sea por la fuerza del mar, la violencia del crimen o la fatalidad de un accidente doméstico, el rostro cultural del destino turístico se está desdibujando, dejando a la comunidad con la sensación de que, en muy poco tiempo, se ha perdido demasiado.

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