La Sierra Occidental de Jalisco fue escenario de una tragedia el pasado lunes 22 de septiembre, cuando un helicóptero Bell 412EP, con matrícula XA-BND, se desplomó en las cercanías de la comunidad La Virgencita, San Sebastián del Oeste.
El accidente cobró la vida de sus dos tripulantes y ha generado una intensa movilización de autoridades para esclarecer los hechos.
La aeronave había despegado de Tepic, Nayarit, con destino a Talpa de Allende, Jalisco. Su misión era vital: recoger a personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que se encontraba en una misión de revisión de líneas eléctricas.
Sin embargo, alrededor de las 14:10 horas, se perdió el contacto con el helicóptero. Un habitante local que fue testigo presencial de la caída alertó de inmediato a las autoridades, lo que permitió activar un vasto operativo de búsqueda y rescate, que incluyó a la Secretaría de Marina (SEMAR), la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Guardia Nacional y equipos de Protección Civil de Jalisco, Puerto Vallarta y Talpa de Allende.
Las operaciones de búsqueda se vieron severamente obstaculizadas por las condiciones meteorológicas. La densa neblina y las fuertes lluvias que azotaban la sierra obligaron a suspender los trabajos temporalmente, por razones de seguridad para los rescatistas. Sin embargo, con la primera luz del día siguiente, el martes 23 de septiembre, la búsqueda aérea y terrestre se reanudó.
Fue poco después del mediodía cuando los equipos lograron localizar la zona del siniestro. El helicóptero y sus tripulantes fueron encontrados en un terreno boscoso y montañoso de difícil acceso, una escena desoladora que confirmaba el peor de los escenarios.
Aunque las investigaciones para determinar las causas exactas del accidente están en curso, se especula fuertemente que las malas condiciones climáticas pudieron haber jugado un papel determinante en la caída de la aeronave. Se ha confirmado que el helicóptero, un modelo Bell 412EP con 12 años de antigüedad, no era propiedad de la CFE, sino que había sido arrendado por la paraestatal a la empresa Heliservicios, S.A. de C.V.
Ahora, la labores de recuperación de los cuerpos del piloto y un técnico de la CFE se llevan a cabo, mientras el peritaje para determinar la causa exacta del accidente y obtener las cajas negras también se efectúa.
